La tranquila mañana de Kramatorsk se vio sacudida por un ataque aéreo ruso que dejó una estela de destrucción y dolor. La Fiscalía Regional de Donetsk informó que una bomba aérea ‘FAB-250’ fue lanzada cerca de un edificio residencial, ocasionando la muerte de una mujer de 77 años y causando heridas a tres hombres. El impacto también dañó once edificios y varios vehículos, según relataron las autoridades locales. Los Servicios de Emergencia de Ucrania actuaron con rapidez, logrando extinguir un incendio que cubría 250 metros cuadrados y ayudando a evacuar a los residentes atrapados por la explosión. La tragedia se produjo con el amanecer del domingo, aumentando la tensión en una ciudad ya acostumbrada a la incertidumbre.
En un contexto de creciente violencia, este ataque coincidió con una ofensiva nocturna en la que Rusia empleó un masivo despliegue de 101 drones sobre Ucrania, de los cuales 69 fueron interceptados por la Fuerza Aérea ucraniana. El dolor impregnó cada rincón del lugar del incidente, donde el tiempo parecía haberse detenido en un momento de angustia. Mientras los ciudadanos de Kramatorsk se recuperan de otra noche aterradora, el eco de los bombardeos resuena como un recordatorio constante de los desafíos que enfrenta el país en medio de este conflicto en curso.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.

