La Semana Santa en Albacete se distingue por sus ricas tradiciones y sonidos característicos, que atraen a numerosos turistas a lo largo de la provincia. Aparte de la celebrada Semana Santa de la capital, declarada de Interés Turístico Nacional, localidades como Hellín, Tobarra, Agramón y Chinchilla presentan manifestaciones culturales únicas. Estas festividades se han consolidado como imprescindibles para los visitantes, quienes pueden disfrutar de días llenos de fe y patrimonio. Las tamboradas, que combinan el fervor religioso con la tradición popular, están en el corazón de las celebraciones, destacando especialmente en Hellín, donde se celebran eventos declarados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
La variedad de cofradías y hermandades en la provincia, algunas con raíces que se remontan al siglo XV, enriquecen aún más la experiencia de esta Semana Santa. En localidades como El Bonillo, la vestimenta tradicional de los Armaos, junto con las impresionantes procesiones de Tobarra y las músicas autóctonas de Chinchilla, ayudan a mantener viva esta herencia cultural. La participación activa de los vecinos, que se visten en las procesiones y acompañan a los pasos religiosos, muestra la profunda devoción e historia que se respira en cada rincón. En definitiva, Albacete se presenta como un escenario ideal para vivir una Semana Santa auténtica, cargada de simbolismo y tradición, que invita a todos a sumergirse en esta singular aventura.
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