En un vibrante enfrentamiento en Mendizorroza, el Deportivo Alavés y el Real Oviedo terminaron empatando 1-1 en un duelo en el que ambos equipos concluyeron con diez jugadores. Desde el inicio, el conjunto visitante mostró un dominio contundente, acercándose al gol en varias ocasiones, pero encontró en el portero del Alavés, Antonio Sivera, un muro difícil de penetrar. Incluso cuando Fede Viñas, del Oviedo, rompió la sequía goleadora de su equipo con un gol tras una jugada de precisión, el Alavés no bajó los brazos. La presión constante de los visitantes y una sólida defensa fueron la tónica del primer tiempo, donde el Oviedo lamentó no haber ampliado su ventaja a pesar de su superioridad en el campo.
La segunda mitad fue testigo de un cambio de ritmo, marcado por la expulsión de Viñas y una determinante falta cobrada por Lucas Boyé para igualar el marcador. El Alavés, revitalizado por su afición, encontró oportunidades constantemente gracias a jugadores como Carlos Vicente, que no paró de impulsar el juego por la banda. La expulsión de Carlo Protesoni, del conjunto local, equilibró las fuerzas, pero el apasionante intercambio de ataques persistió hasta el final. El partido cerró con un sabor agridulce para ambos equipos; el Alavés se aleja del descenso por un poco, mientras que el Oviedo resaltó su habilidad de crear peligro, aunque lamentó no haber capitalizado su dominio inicial.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
