La Armada de Sri Lanka confirmó la recuperación de múltiples cadáveres tras el hundimiento del buque iraní IRIS Dena frente a sus costas. Con aproximadamente 180 personas a bordo, el número de víctimas mortales aún no ha sido precisado, ya que las operaciones de búsqueda y rescate continúan activamente. Buddhika Sampath, portavoz de la Marina de Sri Lanka, enfatizó que la misión principal es localizar y asistir a posibles supervivientes, contando con una ampliación en el área de búsqueda gracias a cálculos basados en la señal de socorro recibida y las condiciones meteorológicas.
En medio de las operaciones, el ministro de Asuntos Exteriores, Vijitha Herath, informó que al menos 30 tripulantes heridos han sido rescatados y trasladados a un hospital en Galle. Mientras las autoridades investigan las causas del naufragio, hay sospechas de un posible ataque, lo que suma presión en un contexto de crecientes tensiones en Oriente Medio, con recientes ataques dirigidos a Irán. El evento ha generado preocupación internacional, enfocándose en la seguridad marítima y la necesidad de respuestas sobre lo acontecido.
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