El presidente de Estados Unidos ha expresado su preocupación al afirmar que la nación «muy cerca del colapso» debido a la interrupción en el suministro de petróleo desde Venezuela. Esta situación se ha desencadenado tras la ausencia de Nicolás Maduro en el poder, un cambio que ha alterado las dinámicas comerciales previamente establecidas entre ambos países. El mandatario estadounidense subraya la importancia de diversificar las fuentes de energía y ha instado a su equipo a explorar alternativas para mitigar el impacto en la economía del país.
Este escenario ha generado incertidumbre en los mercados y preocupación entre los ciudadanos, quienes temen un aumento en los precios de la energía que podría afectar directamente a su calidad de vida. Analistas señalan que la dependencia de Estados Unidos del crudo venezolano había sido crucial, y la repentina interrupción está desafiando la capacidad del gobierno para garantizar el abastecimiento energético. Mientras tanto, se discuten posibles acercamientos diplomáticos para restablecer el intercambio energético, aunque no se han tomado decisiones definitivas.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
