Por octava ocasión en escasos dieciséis días, el Valencia Basket se puso manos a la obra este lunes, enfrentándose al desafiante calendario que le exigía medirse al Casademont Zaragoza en un partido aplazado de la Liga Endesa. Con un juego firme y decidido, el equipo dirigido por Pedro Martínez supo sobreponerse al cansancio acumulado, imponiéndose con autoridad ante un Zaragoza debilitado por las lesiones con un contundente 115-73. A pesar de la carga física y mental, el Valencia mantuvo su claridad táctica, resistiendo durante los momentos difíciles y capitalizando las debilidades de su rival. El encuentro se desestabilizó a favor de los locales entre el final del primer tiempo y el inicio del segundo, dejando sin opciones a un Zaragoza que llegó con bajas significativas.
El Casademont Zaragoza, que venía de un buen impulso con dos victorias consecutivas, trató de mantenerse en la contienda liderado por Joaquín Rodríguez y Joel Soriano, quienes intentaron cerrar la brecha en el marcador. No obstante, a pesar de sus esfuerzos y el destacable juego de Devin Robinson, no lograron asumir el control en ningún momento crítico. El Valencia, apoyado por el destacable desempeño de Jean Montero y Omari Moore, amplió su ventaja al regresar del descanso, mostrando un juego energético y coordinado que fue demasiado para un Zaragoza que, al final del partido, también sufrió la pérdida de Robinson y Bell-Haynes por problemas físicos. Esta sexta victoria en ocho partidos refuerza la confianza del Valencia en seguir una línea coherente, independientemente de las circunstancias.
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