En un duelo vibrante en Mestalla, el Valencia protagonizó una remontada agónica derrotando al Alavés 3-2, empañando el debut del técnico Quique Sánchez Flores. El conjunto che, liderado por Carlos Corberán, mostró resiliencia al empatar dos veces los goles del delantero Lucas Boyé, máximo anotador del equipo visitante. Los goles de Javi Guerra y Eray Cömert igualaron inicialmente la ventaja del Alavés, pero fue Hugo Duro quien, desde el punto de penalti en el tiempo añadido, selló el triunfo crucial para alejar al Valencia del descenso. El partido, marcado por la intensidad y las expulsiones de Guevara y Pacheco en el Alavés, dejó al equipo valenciano con un respiro de siete puntos sobre la zona crítica.
Desde los primeros instantes, el juego fue un torbellino de emociones. El Alavés se adelantó temprano con un penalti convertido por Boyé, y pese a la pronta respuesta del Valencia, la figura del arquero Sivera fue clave para mantener a raya varias oportunidades valencianas. La segunda parte del encuentro se tornó aún más dramática cuando Boyé puso nuevamente en ventaja al Alavés con un certero cabezazo. Sin embargo, el Valencia no bajó los brazos y encontró el empate gracias a Cömert, antes de que un penalti en los últimos segundos transformado por Hugo Duro inclinase la balanza a favor del equipo local, desatando la euforia entre los aficionados locales y dejando un amargo sabor en el inicio de la era de Sánchez Flores al frente del Alavés.
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