En un contexto de tensiones internacionales, la Casa Blanca ha aclarado las controversias en torno a un supuesto plan de 15 puntos dirigido a Irán, diseñado para finalizar una ofensiva iniciada con Israel el 28 de febrero. En una declaración dirigida a los medios, la portavoz Karoline Leavitt subrayó que las negociaciones entre Estados Unidos y Teherán continúan, aunque el gobierno iraní lo ha negado. Leavitt desmintió la existencia de un informe completo sobre el plan, advirtiendo sobre la difusión de información especulativa. Además, destacó el progreso del Ejército estadounidense en la operación «Furia Épica,» que estaría cerca de cumplir sus objetivos antes de lo previsto, describiendo un escenario donde Irán vería comprometidas sus capacidades defensivas y ofensivas.
La respuesta desde Teherán ha sido de rechazo a la propuesta estadounidense, calificándola de excesiva y mostrando escepticismo hacia la disposición de Washington para llegar a un acuerdo. Mientras el presidente Donald Trump afirmaba que había avanzado en conversaciones para un eventual pacto, las autoridades iraníes negaron cualquier progreso en las negociaciones, insinuando que las declaraciones de Trump buscan manipular el mercado del petróleo. Esta situación refleja el incierto y frágil equilibrio en las relaciones entre ambos países, con Irán insistiendo en establecer sus propias condiciones para un alto el fuego y Estados Unidos dispuesto a intensificar la presión si no se logra un acuerdo.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
