El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha confirmado la suspensión de los agentes de la Patrulla Fronteriza involucrados en el tiroteo que resultó en la muerte del enfermero Alex Pretti en Mineápolis. La subsecretaria del departamento, Tricia McLaughlin, señaló que esta medida es un procedimiento estándar tras el incidente. Según un informe enviado al Congreso, Pretti fue rodeado por aproximadamente ocho agentes durante un forcejeo y, mientras uno de ellos afirmaba que portaba un arma, otros dos dispararon sus armas de servicio. Sin embargo, la familia del enfermero sostiene que Pretti no llevaba un arma, sino un teléfono móvil en su mano cuando ocurrió la tragedia.
El caso de Pretti ha intensificado las protestas en Estados Unidos, ya exacerbadas por la muerte de Renee Good en circunstancias similares. Jonathan Ross, agente del ICE responsable de la muerte de Good, también ha sido suspendido mientras se investiga el incidente. Altos funcionarios, incluyendo al vicepresidente JD Vance, han defendido las acciones de los agentes, argumentando que Ross actuó en defensa propia al afirmar que Good intentó atropellar a uno de los oficiales con su vehículo. La Administración Trump sigue apoyando a los agentes en ambos casos, en un contexto de creciente tensión social por la actuación de las fuerzas migratorias.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
