El Albacete Balompié, a lo largo de su historia en la Copa del Rey, ha experimentado tanto logros memorables como frustraciones. En ocho ocasiones, el equipo ha logrado llegar a los dieciseisavos de final, aunque solo en tres de ellas avanzó a la siguiente ronda. Un hito se dio en la temporada 1995-1996, cuando el equipo alcanzó las semifinales tras superar a oponentes de renombre como el Zaragoza y el Atlético de Madrid, antes de ser vencido por el Valencia en un encuentro rodeado de polémica arbitral. A pesar de estos destellos de éxito, varias eliminaciones tempranas en partidos únicos en ediciones posteriores dejaron un sabor amargo para los aficionados.
Uno de los episodios más sorprendentes ocurrió en la temporada 2011-2012, cuando el Albacete, entonces en Segunda B, eliminó al poderoso Atlético de Madrid, una caída que resultó en el cese del entrenador Gregorio Manzano y la posterior llegada de Diego Simeone. Sin embargo, la historia del club en la competición también registra desventuras, como las derrotas contra Rayo Vallecano, Osasuna y el Espanyol, pese a algunas actuaciones meritorias que mostraron el potencial del equipo manchego. Esta trayectoria mixta en la Copa del Rey refleja el espíritu resiliente del Albacete Balompié, siempre en busca de repetir hazañas pasadas en el célebre torneo del KO.
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