El incendio que llegó este miércoles a la localidad de Orés, en la comarca de Cinco Villas de Zaragoza, sigue su curso devastador, ya habiendo arrasado 7.600 hectáreas. Ante la amenaza inminente de las llamas, el Gobierno de Aragón ha evacuado preventivamente a más de 1.000 personas de varios municipios, incluidos Orés, Asín y Uncastillo. La situación es crítica, con el perímetro del incendio alcanzando los 60 kilómetros y el avance hacia el noroeste poniendo en peligro nuevos territorios, particularmente preocupante es el avance hacia Navarra. Las condiciones meteorológicas adversas, con vientos cambiantes y altas temperaturas, complican las labores de extinción, mientras que el consejero de Hacienda e Interior, Roberto Bermúdez, ha calificado este incendio como uno de los más complejos de los últimos años en la región.
En el panorama desolador de la zona, la respuesta humanitaria se acelera. Ejea de los Caballeros ha habilitado un espacio de acogida para los evacuados, y la ayuda se ha canalizado hacia el pabellón municipal local y residencias en Zaragoza. A su vez, la Cruz Roja ha movilizado a cerca de 50 voluntarios y ha preparado 150 camas para asistir a los desplazados. El esfuerzo coordinado reúne a más de 400 efectivos, incluidas unidades de la UME y bomberos de diversas administraciones, en un intento por controlar el fuego que avanza. Para mañana, se esperan decisiones cruciales en una reunión del CECOPI, mientras el presidente aragonés, Jorge Azcón, se prepara para evaluar la situación de primera mano en el Puesto de Mando Avanzado en Farasdués.
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