El Ejército de Estados Unidos ha intensificado sus acciones militares contra Irán por segundo día consecutivo en medio de crecientes tensiones en el estratégico estrecho de Ormuz. Este despliegue militar ocurre poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, desde la cumbre de la OTAN en Ankara, advirtiera sobre posibles ataques futuros. Las fuerzas del Mando Central de Estados Unidos están llevando a cabo estas operaciones con la intención de limitar la capacidad iraní de ejercer control sobre este crucial paso marítimo, aseguraron fuentes del CENTCOM. Las recientes agresiones a buques mercantes en la región han sido catalogadas como «injustificadas», según declaraciones oficiales.
En Irán, los medios locales han reportado explosiones en la ciudad de Bandar Abbas y ataques en las instalaciones portuarias de Chabahar. En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán asegura haber tomado represalias, afirmando la destrucción de instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, además de derribar un dron MQ-9. La tensión escaló cuando Trump, junto al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dejó claro que el alto el fuego y el memorando de entendimiento entre ambas naciones se consideran anulados. Las palabras del mandatario han dejado en el aire el futuro de las negociaciones, en un escenario que pareciera marchar hacia una confrontación abierta.
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