En un hecho sin precedentes, León XIV se ha convertido en el primer Papa en visitar una prisión española al encontrarse con reclusos en Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires. Durante su visita, extendió un mensaje de esperanza y reconciliación a los cerca de 80 reclusos presentes. En un emotivo discurso, el pontífice enfatizó que los errores pasados no deben definir la identidad de una persona y alentó a los internos a abrazar la posibilidad de un futuro renovado. Montse y Josefina, dos internas, compartieron conmovedores testimonios sobre cómo recuperaron su fe en la adversidad, ambas agradecidas por la presencia del Papa en un espacio donde a menudo se sienten olvidadas.
Tras su visita al centro penitenciario, León XIV se trasladó en helicóptero a Montserrat, un lugar de profunda significancia cultural y espiritual en Cataluña, donde veneró a la Moreneta. Allí, abogó por el amor y la paz en los debates políticos y en redes sociales, y agradeció la labor de acogida de Cataluña. Sin embargo, la visita no estuvo exenta de controversia. Miguel Hurtado, representante de las víctimas de abusos en la Abadía de Montserrat, criticó la presencia del Papa en el lugar sin reunirse con las víctimas, calificando la visita de insensible. A pesar de las críticas, el Papa mostró su compromiso con la esperanza y el perdón, fomentando un mensaje de reconciliación en tiempos de desafío moral y espiritual.
Leer noticia completa en La Tribuna de Albacete.
