La región de Castilla-La Mancha celebra 40 años de colaboración entre la Junta de Comunidades y la Iglesia Católica en la restauración de su vasto patrimonio histórico-religioso. En un acto celebrado recientemente, Emiliano García-Page, presidente de la Junta, y el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, renovaron este compromiso, reafirmando la importancia de preservar iglesias, ermitas y conventos que han resistido el paso del tiempo. Con un presupuesto de cuatro millones de euros para los próximos cuatro años, se espera que nuevos decretos bienales permitan acometer proyectos de mayor envergadura y restaurar tanto bienes inmuebles como muebles, incorporando incluso templos de titularidad municipal, fortaleciendo así el legado cultural de la región.
Este esfuerzo no solo responde a una necesidad estética y patrimonial, sino que se inscribe en una filosofía de gobernanza inclusiva, destacada por Page como un gobierno «que gobierne para todos y contra nadie». Esta colaboración interinstitucional subraya la sensatez de trabajar en conjunto para la preservación de monumentos que forman parte esencial de la identidad regional, como enfatizó el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor. Asimismo, la Iglesia, que ostenta el 85% del patrimonio cultural en la región, recalca su disposición a compartir estos espacios con la comunidad para fines culturales, valorando los esfuerzos anónimos de quienes contribuyen al mantenimiento de estos tesoros históricos.
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