El diestro Samuel Navalón dejó una marca imborrable en la Plaza de Toros de Cuatro Caminos en Santander durante la Feria de Santiago. En una tarde marcada por el arte y la valentía, Navalón logró cortar la única oreja de la tercera corrida de abono, destacándose entre el cartel que compartía con los toreros Diego Silveti y Román. La corrida fue protagonizada por toros de la ganadería de La Quinta, que ofrecieron un rendimiento variable. Navalón, nacido en Albacete, regresó a uno de los escenarios cruciales en su carrera de novillero con una actuación que comenzó a cautivar desde su primer toro, demostrando técnica y carisma que despertaron una ovación del público, a pesar de que falló en su intento por cortar más trofeos debido al uso de las espadas.
En un giro dramático, el sexto toro de la tarde demostró ser más complicado, pero Navalón consiguió deslumbrar con su maestría al torear al burel con precisión y coraje. Sin embargo, en los momentos finales, un percance puso a prueba su temple cuando el toro lo prendió peligrosamente, aunque logró recuperarse para dar una estocada fulminante que le aseguró la oreja. A pesar del deseo ferviente de la mayoría del público, la presidencia decidió no conceder una segunda oreja, lo que causó descontento entre los aficionados. Después de recoger la oreja y sin dar la acostumbrada vuelta al ruedo, Navalón se dirigió a la enfermería y fue trasladado al hospital para un TAC, tras quejarse de dolor en el brazo y pierna derechos. Al cierre de esta edición, aún se aguardaba un diagnóstico más detallado sobre su estado de salud.
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