La villa de Quer se entregó ayer a los festejos del Día del Santísimo Cristo de la Misericordia, una celebración anual que combina historia, fe y tradición. La jornada dio inicio con una emotiva Misa Mayor en la iglesia de Nuestra Señora la Blanca, presidida por la imagen del Cristo, especialmente bajada de su altar para la ocasión. La ceremonia, acompañada por las melodías de la Capilla Musical Homenajes, incluyó composiciones de Charles Gounod, Camille Saint-Saëns y Gabriel Fauré, culminando con el sentido Himno al Cristo de la Misericordia, entonado con fervor por los asistentes.
El ambiente festivo prosiguió en la Plaza Mayor con un vermut amenizado por el saxofonista Ismael Dorado, un evento que reforzó los lazos comunitarios y sirvió de encuentro para vecinos y visitantes. La esencia de la tradición local se manifestó en la doble subasta anual, dirigida esta vez por Jonathan Zaera. Este particular evento, realizado en dos momentos del día, despierta gran expectación: primero se puja por el honor de portar las andas y cintas durante la procesión, y luego, tras el recorrido, por la oportunidad de introducir nuevamente al Cristo en su templo.
La procesión, escoltada por la Banda de Música de Almoguera, recorrió las calles del municipio, exhibiendo un profundo sentido de identidad cultural y tradición comunitaria. La Hermandad del Cristo de la Misericordia refleja este legado, evidenciado en la sucesión del cargo de hermano mayor, recientemente pasado de Juan José Calvo a Rudy Zaera, asegurando el relevo generacional en la custodia de las costumbres locales.
Complemetando la atmósfera de veneración, el día incluyó actividades recreativas que extendieron la celebración más allá de lo religioso. Desfiles de disfraces, tanto para niños como para adultos, inundaron de color y creatividad el festival, mostrando la participación y entusiasmo de los habitantes de Quer en sus tradiciones.
El Día del Cristo de la Misericordia es más que una celebración de fe; es un reflejo de la identidad cultural de Quer que continúa a lo largo del fin de semana con un variado programa de eventos. Desde juegos populares hasta actuaciones en vivo, estas festividades no solo promueven la cohesión social sino que también mantienen viva una rica historia, adaptando antiguas tradiciones a los tiempos modernos en un municipio que valora su patrimonio y comunidad.








