El paso fronterizo de Beni-Enzar, el único operativo entre España y Marruecos en Melilla, reabrió sus puertas este sábado tras un cierre de 36 horas impuesto por la presión migratoria en la ciudad autónoma. Según fuentes policiales, la reapertura se llevará a cabo de manera gradual, permitiendo el paso de 20 vehículos a la vez para garantizar la seguridad tanto de los viajeros como de las fuerzas del orden de ambos países. El tránsito de los primeros vehículos, en particular aquellos de la Operación Paso del Estrecho (OPE) bloqueados desde el jueves, fue recibido con aplausos y sonidos de cláxones, reflejando la ansiedad y el alivio de aquellos esperando cruzar.
La Delegación del Gobierno en Melilla ha explicado que el procedimiento de apertura consiste en permitir grupos de aproximadamente veinte vehículos para que realicen los controles pertinentes antes de acceder al lado marroquí. La medida busca prevenir aglomeraciones en la zona de seguridad y asegurar que esté despejada en caso de intentos de entrada no deseados, como los que se han producido recientemente. Con cada grupo de vehículos completando el cruce, los agentes reabren momentáneamente el paso, estableciendo un ritmo controlado y ágil de circulación con el objetivo de aliviar la situación fronteriza, donde alrededor de 600 vehículos estaban varados.
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