El FC Barcelona logró sacar un empate a duras penas (1-1) en su visita al Newcastle United, durante la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. En un enfrentamiento marcado por el dominio local y un arbitraje permisivo, el conjunto azulgrana mostró una actuación discreta y fue salvado en el último suspiro por un penalti transformado por Lamine Yamal en el minuto 95. Este resultado, aunque esperanzador para la vuelta en el Spotify Camp Nou, expuso las carencias actuales del equipo dirigido por Hansi Flick, que deberá mejorar significativamente si aspira a alcanzar los cuartos de final del torneo europeo.
El partido se desarrolló en un ambiente hostil para los ‘culers’ en St James’ Park, donde el Newcastle impuso un ritmo intenso desde el inicio. A pesar de algunas escasas oportunidades, el Barça no logró contrarrestar la presión constante de las ‘Urracas’, destacando solo en intervenciones esporádicas del guardameta Joan Garcia. El gol de los locales llegaría en el minuto 86 a través de un cabezazo de Jacob Murphy. Sin embargo, un penalti en el descuento permitió al Barcelona igualar el marcador, postergando la resolución de esta competitiva eliminatoria a la vuelta en casa.
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