La selección española, dirigida por Luis de la Fuente, se clasificó para la final del Mundial tras vencer a Francia en un partido que destacó por la eficacia y el sentido táctico de sus jugadores. Con goles de Mikel Oyarzábal, desde el punto de penalti, y Pedro Porro, España logró imponerse a una Francia irreconocible y con pocas ideas ofensivas. La actuación del joven Lamine Yamal, con su visión y habilidad en el área, fue fundamental para desencadenar la jugada que dio lugar al primer gol, dejando a España en una posición de ventaja que nunca perdió. A pesar de los intentos de reactivación por parte del conjunto francés, la defensa española y la lectura táctica del partido por parte de De la Fuente bloquearon cualquier intento de remontada.
El encuentro, observado por figuras emblemáticas del fútbol español como Iker Casillas y Carles Puyol, fue un ejercicio de precisión y estrategia, donde España demostró ser superior. Francia, a pesar de los esfuerzos de Mbappé y algunos cambios tácticos, no logró inquietar al combinado español, que se mostró sólido y confiado. La victoria no solo celebra el potencial de una nueva generación dorada de futbolistas españoles, sino que también deja claro el crecimiento de un equipo que busca su segunda estrella en el firmamento del fútbol mundial. El próximo reto para España será en el MetLife Stadium, donde aguardará al vencedor del duelo entre Inglaterra y Argentina, en una final que promete ser histórica.
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