Las acciones de Puig experimentaron una caída del 13,55% en la apertura de la Bolsa este viernes, posicionándose como la mayor pérdida dentro del índice Ibex 35. Este desplome ocurrió tras el anuncio de que la firma catalana y Estée Lauder decidieron terminar las negociaciones sobre una posible fusión, sin lograr un acuerdo. Al inicio de la jornada, las acciones de Puig sólo habían caído un 0,23%, pero la noticia amplificó la incertidumbre entre los inversores. A pesar de esta reacción en el mercado, Puig aseguró a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que el desenlace de las negociaciones no afecta su estrategia a largo plazo.
Desde el grupo catalán, su consejero delegado, Jose Manuel Albesa, calificó las conversaciones con la firma estadounidense como «enriquecedoras», subrayando la fortaleza y el crecimiento sostenido de Puig dentro del sector de la belleza ‘premium’. Albesa reafirmó el compromiso de Puig con su plan estratégico, enfocado en un crecimiento rentable y en el beneficio de sus ‘stakeholders’. A pesar del revés en bolsa, la compañía sigue centrada en expandir su cartera y consolidar su posición en el mercado, manteniendo la confianza en su capacidad para superar los desafíos actuales.
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